Haciendo Gimnasia todo es posible
Gimnasia La Plata ya sabe cómo salir de las desgracias. De golpeado y vencido, ha resurgir de las cenizas y lograr la gloria. Sobre el final de la temporada pasada, en el partido por la Promoción, supo levantar una desventaja de tres goles y se salvó del descenso marcando dos tantos en tiempo de descuento. En este campeonato, tras un flojo inicio, ha empatado ante Racing a falta de poco para el final. Sumado a eso, le ganó a Tigre con dos festejos en la segunda parte. Y hoy levantó un 0-2 frente a River en el Monumental. Sufrir es algo que le sienta muy bien al Lobo, y lo demuestra el dato que dice que todos los goles de Gimnasia en este certamen fueron hechos en el segundo tiempo.
River abrió el marcador en el minuto 42 del período inicial, gracias al Keko Villalba. El juvenil de 17 años aprovechó un rebote y definió rápido de zurda para vencer a Sessa. Si bien el equipo de Gorosito no lo merecía, pasaba al frente en el marcador. Los de Madelón se habían impuesto en el mediocampo y habían llegado al arco de Navarro con mayor peligro. El Millonario se mostró enérgico en los primeros minutos pero se fue apagando rápidamente, a lo que se le sumó la lesión de Ortega que se fue reemplazado por Bou.
Pero la ventaja parcial del local, le sirvió para brindar su mejor pasaje de fútbol en este torneo. Durante lo primeros 20 minutos del complemento, Villalba, Buonanotte y Bou mostraron sus habilidades y, por momentos, se asemejaron al River de los noventa. Los defensores de Gimansia no podían frenarlos y es así que el local arribó al 2 a 0. En el minuto 7, Buonanotte entró gambeteando al área y definió con mucha tranquilidad y clase ante el achique de Sessa.
River tuvo para hacer más goles, pero estuvo impreciso en la definición. Pasados los 25 minutos, la intensidad de los ataques de los de Núñez mermó y Gimansia despertó con el golazo de Ormeño. Un derechazo a los 28 minutos que avivó las esperanzas platenses.
Madelón llenó la cancha de delanteros y sobre el final le dio resultado. A los 42´, Cuevas tomó el balón en tres cuartos de cancha, de frente al arco, y comenzó un slalom, con dos amagues incluidos, que culminó en un zurdazo bien colocado. Gimnasia igualaba un partido con su nueva mística de los goles sobre la hora.
El encuentro dejó lugar para un par de chances más por bando. Bou dos veces (la segunda de cabeza, lo perdió insólitamente) por el lado millonario y Cuevas y Rinaudo (un gran remate que dio en el palo) por el del Tripero. Un final que fue apasionante.
Igualaron en dos, dos equipos que tienen una realidad muy pobre: Ambos con 5 puntos y lejos de la punta. Pero el semblante será distinto en el post partido: Gimnasia festejará un punto que parecía imposible y River se lamentará por una victoria que tenía en el bolsillo.




